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“La derecha española y la derecha catalana tapan la crisis con la independencia”

Conversación con David Fernández (@HiginiaRoig), diputado al Parlament de Catalunya por la CUP-AE

Foto: Ana Inés Fernández

Foto: Ana Inés Fernández

@molina_jordi / Barcelona. Resulta complicado plasmar en una entrevista escrita la naturalidad de David Fernández, “el líder que no quería serlo”, tal y como lo describe el periodista Xavier Bosch. Me cuenta que el proyecto de la CUP no tiene prisa – “vamos lentos porque vamos lejos” – y todo su discurso se estructura en base a una premisa: “la esperanza está en la calle, no en el Parlament”. Crítico a partes iguales entre la derecha catalana y española y las izquierdas “que han gobernado como las derechas”, defiende la liberación de los Països Catalans y el derribo de la “dictadura financiera”. “El cambio empieza por nosotros mismos”, reflexiona con la serenidad de los sabios.

No todas las bases de la CUP tenían claro el salto al Parlament…

Y está muy bien. Celebro que haya debates, lo que me preocuparía sería que no los hubiera. En marzo de 2012, la asamblea de Reus reflejaba un empate técnico. La mitad de los militantes tenían claro presentarse a las elecciones y, la otra mitad, no. En cambio, el 13 de octubre, en Molins, el 80% estuvo a favor. La exclusividad del momento político, social y económico explica este cambio sustancial de la CUP. Además, personas externas al proyecto nos decían que, esta vez sí, debíamos estar ahí.

¿A quién representáis?

Nosotros no representamos a nadie. En todo caso hay luchas que nos representan. Nuestra función, teniendo en cuenta que somos 3 diputados de 135, es ser el altavoz de las luchas que hay en la calle. Dentro de cuatro años dejaré el escaño de diputado y volveré a ser militante de base.

Llegas al Parlamento como independiente. ¿Por qué tu?

Hace tres meses no existía ni la hipótesis de que esto pudiera pasar]. Mi primer paso en la política es en las municipales de 2011, en la lista por Barcelona de la CUP.  Antes, en los años 90 había estado en Jóvenes Comunistas y, más tarde, conocí otras formas de izquierda autónoma radical, como la Alternativa Estel donde me sentí más cómodo. Edicions 62 me encargó un libro sobre la CUP, Cop de Cup, con el escritor Julià de Jòdar. Los compañeros debieron ver que conocía bien el proyecto y que, quizás, representaba cierta pluralidad. Para mí fue una sorpresa.

Y has sorprendido a todos. El otro día leía la reflexión post-entrevista de Xavier Bosch, alabando el proyecto de la CUP y tu perfil sereno. Antes, incluso Duran te tiraba piropos. Teniendo en cuenta que vuestra notoriedad aumenta cada día un poco más, ¿Temes que la limitación de mandatos sea contraproducente?

Sí. Pero se trata de cambiar la cultura democrática de este país y de su Parlamento, y de hacerla más profunda. Hay diputados que llevan 34 años en el cargo… Creemos que hay un exceso de personalización y profesionalización en la política. Los medios necesitan crear jefes, es una lógica que hay que subvertir. Ahora me ha tocado a mí, pero podría estar cualquiera de mis compañeros haciendo mi tarea, que consiste en representar la voz de todo un colectivo.

¿Qué haréis con la parte del sueldo que rechazáis?

Aún lo tenemos que decidir en asamblea. Los concejales de Reus, por ejemplo, destinaron parte de sus sueldos a un fondo de economía alternativa. Lo que se ha decidido es que el sueldo máximo no exceda los 1600 euros y que no duplicaremos cargos. Quim y Georgina ya han dimitido de concejales. Nuestra intención es hacer públicas todas nuestras acciones y trabajaremos para que el Parlament haga lo mismo. Queremos saber qué cuesta todo.

La clase política, ya has dicho, necesita un ‘reset’. ¿Qué les falta a las clases populares?

El tejido social y las clases trabajadoras nos debemos activar para encontrar una salida democrática a la crisis. Y tenemos que salir con mecanismos de autodeterminación política, de soberanía económica y de radicalización de la democracia. En el ciclo político que hemos vivido, la gran alternativa se ha constituido desde la calle. En el ámbito de la crisis socioeconómica tres huelgas generales en los últimos 18 meses. En el ámbito de la crisis nacional, el ciclo soberanista impulsó cerca de 550 consultas ciudadanas que han puesto en cuestión la arquitectura institucional que nació del franquismo. Y, en el ámbito de la radicalización de la democracia, siempre hemos dicho que el 15-M ha sido lo mejor que le ha pasado al país.

El 15-M ha sido lo mejor que le ha pasado al país”

¿Donde tienes los ahorros?

Los ahorros, los pocos que tengo en Coop57, y la cuenta corriente en la Caja Laboral.

Dos cooperativas de crédito… Existe un modelo económico solvente al margen del capital, como lo es el cooperativismo. Hay alternativa, pero las resistencias son muy rígidas.

Hay una lección fundamental: el cambio social es lentísimo. Cuesta asumirlo pero, quizás, lo más importante es el viaje y no tanto llegar a Itaca. Primero debes cambiarte a ti mismo, que ya cuesta, y después, debes entender que enmendar el sistema capitalista es poner en crisis todo un sistema cultural.

¿Estamos ante una crisis de valores?

Sí. Desde hace años, el cooperativismo genera una nueva cultura y ética económica, y plantea que hay otras formas de funcionar. Hoy se pueden tener los ahorros en cooperativas de crédito, como Coop57, donde la democracia económica se demuestra cada día, o consumir energía a través de cooperativas como Som Energia. O informarnos con medios alternativos, como La Directa y participar de la cultura alternativa y gratuita de nuestros barrios.

Crisis es oportunidad.

Al menos en chino mandarín, ‘crisis’ es oportunidad’. Corremos el riesgo de que la crisis siga avanzando sin freno o de salir de ella como una sociedad más libre, democrática, equitativa y más culta. La buena noticia es que, como nos demuestra la lucha por los derechos civiles de la comunidad afroamericana, todo depende de nosotros mismos. El problema no es qué hace una minoría, sino qué hacemos la mayoría.

Volvamos a los Països Catalans. No todo el mundo entiende que se pueda hablar de independentismo desde una óptica internacionalista, sin ser nacionalista.

La CUP no hace apología de la independencia en clave identitaria. Lo hacemos en base a un derecho político democrático. Punto pelota. Este es un patrimonio de la izquierda independentista desde hace 40 años. Nuestra forma de contribuir a un mundo más libre, justo y solidario empieza por liberarnos a nosotros mismos. Esta debe ser nuestra aportación a un mundo que se ha hecho pequeño, con  200 estados y siete mil culturas. Reclamamos nuestra identidad como pueblo al mismo tiempo que reclamamos la de todos los pueblos del mundo.

Europa mira a Bruselas, vosotros queréis perderla de vista?

La UE es el corazón de la bestia del capitalismo financiero. El corazón de este mundo absurdo que cada día se cobra 80 mil vidas. Buena parte del Parlament mira en Bruselas, nosotros miramos el Magreb, Palestina, Oriente Medio y esta frontera tan injusta que es el estrecho de Gibraltar… Si cada día mueren 80 mil personas de hambre lo único que nos queda es ser antisistema.

Si cada día mueren 80 mil personas de hambre lo único que nos queda es ser antisistema”

La CUP señala el Estado Español como “enemigo”, pero no las culturas que lo integran…

Lo preocupante es la profunda hegemonía del nacionalismo español conservador. Afortunadamente, hay honrosas excepciones, como las de Miguel Romero, Jaime Pastor o Diego Cañamero, que pidió el derecho de autodeterminación de Cataluña desde una conciencia de clase que compartimos. Siempre hemos dicho que nuestro adversario es el Estado Español, no las culturas como la andaluza o la gallega, que la habitan. Estamos en contra del nacionalismo españolista que mató García Lorca o hizo exiliar a Machado.

¿Qué les ha pasado a Catalunya y Euskal Herria para que durante tantos años no hayan tejido estrategias de colaboración conjuntas?

Como dice Martxelo Otamendi, ex director de Euskaldunon Egunkaria, “la solidaridad catalana con el país vasco no ha sido reciproca ni proporcional”. Hay factores que lo justifican, como los diez años de excepcionalidad política que ha vivido el País Vasco o los más de 200 políticos encarcelados. Pero algo ha fallado entre los dos pueblos.

¿Hay estrategias conjuntas entre la izquierda abertzale y la CUP para revertir ese lastre histórico?

Pocos pueblos aguantan tantos años de ilegalización con un potencial electoral de 200 mil votos. Tenemos que ver si somos capaces de construir la plena democracia de nuestros respectivos pueblos en el mismo contexto de economía de guerra, que para nosotros es la UE. La izquierda abertzale, la CUP y otras izquierdas catalanas estamos interpelados por el futuro i tenemos un potencial fortísimo. La crisis del neoliberalismo y el fracaso de España al gestionar el plurinacionalismo nos pide respuesta.

Vamos con el ‘Derecho a decidir’. Antes del 11-S los anhelos independentistas de CiU eran toda una incógnita… Te crees su repentina transición nacional?

La historia de los últimos 34 años de ‘peix al cove’ nos demuestra que CiU siempre ha acabado pactando con la oligarquía española. Hoy lo vemos en Badalona o en la Diputación de Barcelona. Parece real, sin embargo, que Mas ha quemado todos los cartuchos por el derecho a decidir. Ahora bien, si estamos donde estamos no es gracias a Mas, sino a gracias a las miles y miles de personas que desbordaron las calles. Desbordando las calles durante la Diada desbordaron, también, el marco constitucional que nació del franquismo. Solo garantizaremos que haya consulta si persisten las movilizaciones en la calle.

Solo garantizaremos que haya consulta si persisten las movilizaciones en la calle”

¿Qué diferencias sociales y económicas hay entre CiU y el PP?

Ninguna, al contrario. CiU es quien le marca la hoja de ruta al PP. Es quien gana las elecciones en noviembre de 2010 y muestra el camino que luego emprende la derecha española. Son mandones diferentes, pero gestores de la misma crisis con recetas neoliberales y con el mismo programa económico. De hecho, es curioso como la derecha española y la derecha catalana utilizan la independencia para tapar la crisis.

Una de las conclusiones que se puede extraer del 25-N es que el soberanismo gira a la izquierda. La CUP será generosa o escéptica con el resto de formaciones de la izquierda?

La CUP debe ser generosa. Pero la izquierda también tiene que hacer un reset. La libertad política de un pueblo no pasa por la partitocracia, sino por la calle.

¿Sois equidistantes entre ERC e ICV-EUiA?

La unidad de las izquierdas no es la suma de ERC con ICV y la CUP. En este país hace dos años gobernaban las izquierdas, se aprobaban los primeros recortes y se gestionaba la burbuja inmobiliaria. Hay partidos de izquierdas que han gobernado como las derechas. Nosotros llamamos al entonces conseller de Interior, Joan Saura, para eliminar las pelotas de goma y no nos hizo ni caso. Si nos tenemos que encontrar, hablemos antes de por qué no nos hemos encontrado hasta ahora.

Te lo pregunto de otra manera. Con quien tomarías antes una cerveza, Junqueras o Herrera?

Yo las cervezas las hago con Ovidi. No tengo preferencias. Todo mi respeto por las bases de ambas formaciones y, también, por las dos personas que citas. Podría tomar una cerveza con ambos. O los tres, si contamos a Ovidi.

Foto: Ana Inés Fernández

Foto: Ana Inés Fernández

Según una encuesta interna el partido que más se parece al ideario de la CUP es, en un 39%, ERC; y un 31%, ICV-EUiA. En algún momento os esperanzó el Tripartit?

Somos frontalmente críticos. Por supuesto que se pueden salvar cosas, pero nos dicen que hicieron escuelas como si fuera una conquista. Se cuelgan unas medallas que no son medallas… ¡Les pagamos por ello! Les podemos hacer muchos reproches en materia social, ambiental, de profundización democrática… En ocho años, ¿Cuánto ha cambiado el país? La izquierda no ha estado a la altura de este país y se ha creído el espejismo del crecimiento económico ilimitado. Es necesaria una reflexión profunda sobre la debilidad de la democracia. Hoy la democracia no está en el Parlament. Lo son los mercados financieros, los lobbys de siempre y los poderes fácticos.

Antes te hablaba del tweet ‘piropo’ de Duran i Lleida. ¿Forma parte el líder de Unió de los ‘gangsters con corbata’ que denunciabas en el debate de investidura?

Decía el argentino Juan Gelman que los grandes delincuentes tienen la virtud de no estar nunca en el lugar del crimen. Es la tercera sentencia condenatoria a Unió en los últimos diez años por financiación ilegal. Nos confunden lingüísticamente. Por lo tanto, te diría que sí, Duran i Lleida entraría dentro de este saco de los “gangsters con corbata”. En el año 2000 dijo que si se demostraba la financiación ilegal de su partido dimitiría. Pues ha quedado más que demostrado.

Duran i Lleida entraría dentro del saco de los ‘gangsters con corbata’ “

¿Por qué no hay un castigo en el voto en contra de los corruptos?

Un amigo politólogo siempre me dice que la corrupción en las urnas sólo castiga la izquierda. El votante de derecha confunde el país con un consejo de administración. Política y mercados responden a una lógica de puerta giratoria. El 48% de ex ministros del PP y del PSOE están colocados en las direcciones de las grandes empresas españolas. Es escandaloso que la democracia indulte fundamentalmente políticos, banqueros y policías.

Llegamos a Barcelona. Vienes de la Vila de Gràcia y trabajas en Sants… Con qué rincón de la ciudad te quedas?

Con lo que queda de la Plaça del Diamant. Barcelona necesita ser ella misma y no el parque temático en la que la han convertido.

¿Cuál es para ti la Barcelona real?

La rebelde. Aquella que en la ‘Trini’ o Nou Barris ha conseguido vía secuestro líneas de autobuses para que lleguen a los barrios más pobres y periféricos, semáforos a base de conquistas sociales o aquella que ha hecho la primera planificación sexual de las mujeres de los barrios obreros. Reclamo la Barcelona de Huertas Claveria, la que se ha hecho a sí misma.

¿Qué necesita la ciudad?

Un cambio de modelo. Barcelona debe abandonar el modelo de feria. Tengo la sensación de que solo somos figurantes de una ciudad que se comporta como un maltratador de mujeres: encantadora de puertas afuera, cruel puertas adentro, y envía a sus jóvenes a una nueva oleada migratoria. Yo mismo vivo en Ripoll, soy un exiliado de Barcelona. Y no porque lo quiera. Formo parte de una generación económica que, a pesar de tener formación y haber hecho carreras, nunca ha conocido el estado del bienestar, ni ha superado el mileurismo, pero que le suben el precio por ir en metro tres veces en doce meses.

Estás afiliado a…

La Intersindical de Catalunya. Aunque también me genera confianza la CGT.

¿Qué les ha pasado, según la CUP, a los sindicatos mayoritarios como CCOO y UGT?

Son el sindicalismo de concertación. Solo representan un segmento de la clase obrera. Un segmento que ha conocido la contratación fija, la industria y la estabilidad laboral. Nosotros somos clase obrera precarizada que estos dos sindicatos que, por cierto, han firmado la reforma de las pensiones, no nos representan.

Eres periodista. ¿Cuáles son los principales problemas de la profesión?

Sus consejos de administración. Los medios se han convertido en empresas. Gramsci decía en un debate parlamentario, que un diario con 800.000 lectores es un partido político. La Vanguardia es un partido político.

Si no existiera La Directa

Convocaría una asamblea para intentar hacer La Directa.

Para cerrar la charla. Un referente político catalán…

Agust Gil Matamala, jurista y abogado. Su padre fue ‘maqui’ y estoy haciendo su biografía. Cerraba la lista de la CUP.

Y uno internacional?
Rosa Parks, la mujer negra que se negó a levantarse del autobús en 1960.

Versión ampliada de la entrevista publicada en el diario Zona Sec el 15 de gener de 2013. Ver aquí.

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